domingo, 15 de diciembre de 2019

Ōhashidō a examen

Desde que en 2018 Inktraveler trajo por primera vez a España una selección de estilográficas de la casa Ōhashidō, estábamos deseando hacer esta reseña para contar un poco de la historia de la marca y nuestra experiencia en Japón con ella. 
           
Cajas marcadas como Ōhashidō
Plumín y anillo marcados como Ōhasidō

 El primer punto al que debemos prestar atención es el nombre, ya que podemos verlo escrito indistintamente como Ōhashidō y como Ōhasidō, pudiéndose apreciar esta diferencia en las propias cajas y plumines de la firma. Es comprensible, realmente la marca se escribe en kanji 大橋堂 y la transcripción al alfabeto occidental (Romaji) de la letra central se podría transcribir como shi o si indistintamente.

Aunque todavía no como Ōhashidō, la marca tiene su origen en Tokio en 1912, cuando Yoshiharu Uehara, abuelo del actual fabricante, abrió un taller en Asakusa, que, después del gran terremoto de Kanto en 1923, trasladó a Sendai (a unos 300 km al norte de la capital). Desde entonces, tres generaciones de esta familia han producido en Sendai algunas de las piezas más interesantes de Japón, y es considerada la segunda firma de estilográficas más antigua del país, solo superada por Sailor.
Como consecuencia de la situación económica y social en la que quedó sumida Japón después de la Segunda Guerra Mundial, el negocio de Yoshiharu Uemura quedó destruido. Los japoneses tenían mucho trabajo por delante y otros intereses para levantar el país, pero Eiichi Uehara (Tokio, 1919), que compartía oficio y taller con su padre desde los trece años, no se amilanó y se propuso reactivarlo, primero con la reparación de estilográficas, para poco a poco empezar a fabricar las suyas propias. Finalmente, la perseverancia y el talento de Eiichi Uehara se impusieron y, en 1965, fundó la actual Ōhashidō, cuyo nombre significa “la sala del gran puente”, por estar la tienda de su padre cerca de un puente sobre el río Hirose, en Sendai. Eiichi Uehara fue considerado, antes de su fallecimiento, tesoro inmaterial de Japón, y con sus diseños dotó de gran personalidad a las creaciones de su marca.

En 2010, Yuuichi Uehara, su hijo, tomó las riendas del negocio familiar y comenzó a viajar por Japón para vender sus productos en persona, continuando así el legado de su padre, que explicaba que, dado que sus estilográficas estaban hechas a mano y, por lo tanto, no habían dos iguales, debía conocer a su futuro usuario para comprobar cuál era su estilográfica ideal en términos de tamaño, estética, equilibrio... Algo que también llevamos a gala en inktraveler, interactuando con nuestros posibles compradores, bien vía email o directamente en las ferias o en persona, para, después de conocer los gustos y preferencias, aconsejar cual es la Ōhashidō perfecta para cada uno. Eso sí, cuando no surge el amor a primera vista, y contra el cual no hay nada que objetar.

Como primera seña de identidad de la casa, las estilográficas de Yuuichi Uehara se caracterizan por ser totalmente artesanales, y en sus cajas no debemos esperar las típicas hojas con garantías, explicaciones o envoltorios plásticos. Su garantía, como bien nos dijo personalmente con una sonrisa serena, que rubricaba la seguridad en su bien hacer, es su tarjeta, y con eso estaba todo dicho.

Veamos ahora algunos de los signos de identidad de las estilográficas  Ōhashido:

Los plumines. En la actualidad, Ueharasan utiliza plumines de Sailor que le fabrican especialmente para él en oro de 14 y 21 quilates. En los trazos, aunque nominalmente sean F, M y B, en la práctica vemos extraordinarias puntas de iridio talladas en ocasiones para escribir tanto con la pluma en posición normal como invertida. De manera especial, también utiliza combinaciones que Sailor no dispone ni en su propio catálogo. Así encontramos plumines tamaño grande de 14K, e incluso los plumines S (Soft), tan extraños de ver en contraposición de los clásicos H (Hard).
Plumín Soft B en oro 14K
Los plumines suelen llevar impresos el nombre Ōhasidō, pero en ocasiones es posible encontrarlos sin grabar, ya sea porque nunca llevaron inscripción, o por haber sido pulidos para dar más elasticidad a los gavilanes.
Como curiosidad, decir que se cree que su padre fabricó algunos plumines de oro personalmente, pero lo que sí es seguro es que hay plumines de otras empresas, como Ishiwaka Kinpen Seisakusho, Kabutogi Ginjiro o Ishi Shoten (Yotsubishi), con cuerpos hechos por los Uehara.
Iridio tallado para la escritura normal e invertida.
- Los clips. Si bien hay algunos que no lo están, los más interesantes son los marcados con las iniciales JSU, de Japan Sendai Uehara.
Detalle del clip JSU. Japan Sendai Uehara
- Los cuerpos. Siguiendo la estela de su instinto para el diseño, los cuerpos pueden o no estar grabados. En algunos aparece la inscripción "OHASIDO SINCE 1912 JSU”, y en otros podemos ver los kanji que conforman el nombre de la marca, como en la fotografía siguiente:
Grabado del cuerpo en kanji

- Anillo de oro. El padre de Ueharasan obtuvo una patente para un anillo de oro deslizante en el cuerpo de la estilográfica que le permitía cambiar el equilibrio de peso para adaptarse a la mano y la forma en que sostiene la estilográfica.

- Anillo fijo. En algunos modelos hay un anillo fijo ancho, a modo de obi (cinturón del kimono) fabricado en metal, a menudo cobre, o ebonita y fijado al cuerpo.


- Anillo del capuchón. También encontramos piezas con el típico anillo dorado en la parte baja del capuchón con la leyenda Ōhasidō J.S.U since 1912.
- Material. El material que utiliza por excelencia es la ebonita, un material muy duro mezcla de caucho crudo, azufre y carbono. Sin embargo, también es posible encontrar piezas acrílicas de coloridos colores. Algunas estilográficas de ebonita se cubren con una laca tradicional japonesa llamada urushi. Unas piezas tienen capas transparentes para permitir que el caucho negro duro esté visible, y en otras la laca es de colores o aplicada con alguna de las múltiples técnicas existentes, que conllevan terminaciones variadas.
Al ser cada pieza torneada a mano, Yuuichi Uehara es capaz de aplicarles individualmente una amplia variedad de texturas, lo que las hace tan apreciadas, yendo desde los pulidos de la ebonita clásica, hasta la simulación de madera, e incluso, la piedra (石目ishime).
No limitándose a estas solamente, veremos en las fotografías siguientes piezas con terminaciones facetadas, al estilo guillochè clous de Paris, o algunas plumas que comienzan en un extremo con un granulado que va perdiendo conforme nos acercamos a la porción más distal.  
Nubatama ichi  

Detalle del guillochè



Hashira. Ebonita textura de madera. 

Ōhashidō Nubatama
Ōhashidō Negoro Urushi
Estilográfica Naguri, de ebonita con textura similar al martilleado.
Ōhashidō Kusabi ni
Ōhashidō Nehan Urushi
Ōhashidō Niiro Urushi
Ōhashidō Obi
En cualquier caso, cada estilográfica Ōhashidō es única, exclusiva, fiel reflejo de la intención del fabricante de crear algo especial en cada pieza.



Ōhashidō Akagane Urushi con Obi en Cobre

Ōhashidō Kasei Urushi




Ōhashidō Green cap








Ōhashidō Kashoku




Ōhashidō Midori



Ōhashidō Gold Ring 






Ōhashidō Red Cap 




(Para la realización de esta entrada nos hemos valido de numerosas fuentes y de lo enseñado por el propio Ueharasan en Sendai. Eso sí, de entre todos los textos consultados destaca lo leído en el blog Crónicas Estilográficas, de enlace aquí y que es la mayor y más exacta recopilación de información sobre estilográficas japonesas escrita en habla occidental (disculpenme Mr. Lambrou y Sunamisan).
Todas las fotografías han sido hechas por inktraveler y se pueden usar siempre que se cite la fuente y se traten con cariño).




2 comentarios:

  1. Un privilegio y un placer poder saber sobre las Ōhashidō; una maravilla de estilográficas.
    Muchas gracias Inktraveler.

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  2. De nada Gabriel, espero añadir fotografías de las que veamos en Tokio el año que viene.
    Saludos.

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